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Café helado

En verano, el café puede servirse de refresco. Con cubitos de hielo, con leche o helados de crema, caliente o frío: existen muchas maneras de prepararlo, y todas son tentadoras.

Café helado


Café helado

En Alemania o Austria, al café helado se le da un toque especial con helado de vainilla. En Vietnam, se toma un café fuerte con leche condensada o cubitos de hielo en un vaso aparte. La variante tailandesa de café helado con nata lleva azúcar y especias que se le añaden antes de enfriarlo, mientras que en la India se prepara con leche helada que se suele mezclar con el café con una batidora. 

En Grecia triunfa el café frappé. Allí, el café soluble con azúcar y agua forma una capa espumosa con azúcar y agua. Los habitantes de la soleada Italia mezclan en la coctelera un café expreso, azúcar y cubitos de hielo para preparar un espumoso caffè shakerato. Otra variante más conocida de café helado en Italia es el Caffè freddo. En este caso, un expreso fuerte se diluye con agua y a continuación, se enfría y endulza con almíbar. Todas estas delicias heladas se pueden mejorar o hacer más variadas con siropes, especias o algún tipo de alcohol (amaretto o grappa).

El café helado tradicional procedente de América es la combinación de café endulzado y cubitos de hielo. Esta especialidad helada se prepara con frecuencia en frío y no en caliente. Los granos de café poco molidos se dejan en agua fría durante 12 horas. El concentrado que se obtiene de esta manera contiene aprox. un 70% menos de ácidos y sustancias amargas que el café preparado en caliente.

Café, leche, helado o cubitos de hielo son los ingredientes básicos de los postres helados. Los toques aromáticos se consiguen con siropes, licores o unas gotas de brandy de frutas. Por su parte, las especias como la canela, la vainilla o el anís dan unos estupendos resultados en combinación con añadidos crujientes tales como las virutas de chocolate, almendras o nueces picadas.


Presenta tu obra maestra con estilo

Para preparar un café helado, no solo necesitas un delicioso café, sino también unos vasos bien escogidos en los que se podrá apreciar la combinación de los diferentes colores de los ingredientes. 

Si deseas ofrecer un café helado con una gran cantidad de leche, helado, nata u otros ingredientes, tendrás que utilizar un vaso lo suficientemente grande. El clásico se sirve en vasos altos y finos. El café se suele acompañar de una cucharilla larga para el helado y una pajita para beber. Si lo quieres servir con un helado especialmente decorado, lo mejor es utilizar vasos más anchos. En los que tienen forma de embudo puedes poner una cuchara de postre corta.

En los bares y restaurantes pueden encontrarse incluso pequeños tarros de bordes gruesos y redondeados: en ellos se pueden servir pequeñas cantidades de café helado con un cubito de hielo y llevan también su tapa.


Café helado
Café helado
Café helado

Consejo

Puedes conseguir un efecto espectacular mezclando los ingredientes justo antes de servirlo. Incluso puedes echar el café en los vasos con el hielo y la leche ya en la mesa de los clientes.