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Cerveza

La cerveza: la bebida universal, en sus diferentes variantes

La cerveza es, quizás, la bebida alcohólica más célebre del mundo y no cabe duda de que, en Alemania, España, Reino Unido e, incluso, Australia, su tradición milenaria ha forjado la cultura de sus gentes, sus hábitos, la manera de relacionarse entre sí y una idiosincrasia muy peculiar a la hora de divertirse. Los pueblos más antiguos ya contaban con su propia fabricación de cerveza. Mucho más austera y natural de la que se concibe hoy en día, fue dando paso, a lo largo de los siglos y pasando de un imperio a otro, a fórmulas novedosas de elaboración con cereal, levadura lúpulo e innovaciones afrutadas. 

Hoy, existen diversos tipos de cerveza y, según sean las tabernas y los restaurantes del país del que se trate, te servirán, en su mayoría, cerveza rubia (Lager), tostada (ale) o negra. Sin embargo, hay un sinfín de clasificaciones, según sean los aromas o aditivos utilizados en su fabricación.




  • Cerveza, bebida de cereales

    Especialmente de cebada, pero también avena, trigo y centeno. A partir de la germinación, secado y tostado de estos cereales se obtiene la malta, el ingrediente principal para la producción de cerveza. Hay maltas de diferentes colores dependiendo de la hora y la temperatura de secado que le confiere a la cerveza diferentes connotaciones y aromas: más oscuros para una fuerte y tostadas, más claras para un sabor fresco y vegetal

  • Levadura

    La levadura se utiliza para fermentar el jugo, la transformación de los azúcares y determinar el contenido de alcohol de la cerveza. Pero no sólo eso. Cada fábrica de cerveza se basa en su propia levadura, a veces se transmite de generación en generación. La levadura para la producción de cerveza puede ser de baja o alta fermentación e influye en el sabor, la espuma y el gusto.

  • Cervezas para todos los gustos

    Makro te ofrece la mejor selección de cerveza para tu local, lista para satisfacer todas las necesidades de tus clientes. Podrás encontrar cervezas rubias, rojas y negras, sin alcohol, e incluso sin gluten. Además, disponemos de nuevos formatos así como nuevos tipos y tendencias emergentes tales como las cervezas artesanales.

  • El arte de servir la cerveza

    El ritual implica primero la elección del vaso y la temperatura adecuada. La cerveza se debe servir en un vaso de vidrio mojado con agua dulce para que tenga la temperatura adecuada. Vierte la cerveza en el lado del vidrio en un ángulo de 45 ° y llénalo hasta ¾ ,  después endereza el vaso y termina creando un sombrero de espuma.


A continuación, tienes más información sobre estos 3 tipos de cerveza: 

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Cerveza tostada

En sus orígenes, la cerveza era tostada y, comúnmente, era conocida como ale (voz inglesa). Basta que observes las cantinas y tabernas del Reino Unido e Irlanda para percatarte de la importancia de la tostada en sus territorios. Grifos antiquísimos, en locales históricos, dan fe de que las ales no han sucumbido al empuje de las cervezas Lager, con el paso de los años. Al igual que en Centroeuropa y los países escandinavos, donde también es común encontrar grifos de palanca y barriles que exigen la pericia del camarero para servir. Sin embargo, que sean estos territorios europeos los más dados a la fabricación y venta de cerveza tostada, no quiere decir que fuera allí donde se originara. Los científicos y arqueólogos, en diversos estudios en yacimientos, a pesar de su complejidad, datan su origen aproximado en la antigua Sumeria, allá por el año 10000 a. C. En sus inicios, la cerveza era más compacta, pero menos acuosa que como se conoce, en la actualidad, y su fórmula era similar a la del pan de la época primitiva: cereales, levadura (para su fermentación) y mucha agua (para evitar que se masticara y conseguir hacerla bebible). 

¿Qué la hace particular? Se trata de cervezas de alta fermentación y cuyo aroma desprende todo el matiz a lúpulo con el que se elaboran. Las cervezas tostadas, como su nombre indica, adquieren un color más oscuro (tirando a negro) y sabor amargo muy particular; más fuerte e intenso que el de las rubias (Lager). Existen diversas variedades de cerveza tostada, aunque destacan las archiconocidas belgas de abadía y afrutadas, alemanas y -cómo no- británicas Old Ale y Scottish Ale, entre otras

Cerveza negra

Quizás, en España, sea la más llamativa, entre todos los tipos de cerveza destacados. 

Sin embargo, en países como Irlanda, la cerveza negra Guinness, es toda una seña de identidad, su emblema, un baluarte y, por supuesto, un activo de la Marca Irlanda. Acerca del color, en el caso de las cervezas negras, hay poco más que destacar. 

Se trata, principalmente, de una cerveza tipo Lager de baja fermentación, pero de color opaco y sabor menos intenso que las ales. No llevan cebada y es el tueste de la malta y la utilización de levaduras especiales, primordialmente, otorgan a este tipo de cerveza su color característico. Sus orígenes datan del siglo XIV, en las regiones alemanas de Turingia y Sajonia. Alemania es, sin lugar a dudas, el país que más tradición de cerveza negra tiene. Las negras son, desde luego, un must, en las cartas de todas las cervecerías especializadas. Junto a las variedades afrutadas y que combinan sabores de otros licores (por ejemplo, el tequila), son excelentes para dar respuesta a una demanda cada vez más incipiente y exigente en sus sabores.

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Cerveza rubia

Se trata de la clásica de las cervezas, por su gran auge e implantación en las tabernas de medio mundo. Son las cañas tradicionales y las identificas claramente por su color dorado, amarillo, y la fuerza de su espuma. Notablemente más gaseosas que las anteriores, la cerveza Lager o rubia, según algunos estudios, comenzó a fabricarse en el siglo XV, cuando, en uno de los múltiples procesos de innovación de la época, se decidió experimentar con nuevas levaduras y temperaturas más bajas de fermentación que las relativas a las tostadas. Las cuevas eran, en la época medieval, los lugares más frecuente para su elaboración. Sin embargo, fue gracias al cervecero de Baviera Gabriel Sedelmayer II, cuya familia regentaba el célebre local Spaten Brauerei, cuando el resto de Europa comenzó a poner en práctica los descubrimientos que él mismo había realizado. 

De Baviera pasó a Austria, debido al empeño de Anton Dreher, amigo de Sedelmayer; y de Austria a Bohemia, hasta enraizarse en la ciudad checa de Pilsen, que continúa dando nombre a una amplia variedad de cervezas rubias Pilsner, presentes en los mejores locales y tabernas del mundo. El centro de Europa es, por tanto, la cuna de esta modalidad, que, no obstante, se ha adaptado a las culturas de otras regiones y países y ha dado a cada una de ellas sus aspectos característicos. Por ejemplo, a partir del agua con la que se fabrica, según su dureza o calidad, y tipo de los cereales.

Las cervezas rubias Staropramen (República Checa), Stella Artois (Francia), San Miguel (España), Heineken (Holanda) o Budweiser (Estados Unidos) son algunas de las más exportadas y mundialmente conocidas, pese a la limitación que existe en los países donde el alcohol, a pesar de la baja graduación de esta bebida, no está permitido.