Quesos franceses

Conocido como ‘el país de los 1000 quesos’, en Francia se enorgullecen de poder probar un queso diferente cada día del año y aún les sobra alguno. Encuentra en tu tienda Makro de referencia la variedad de quesos franceses con formatos adaptados para hostelería, disfruta de su personalidad y características peculiares con las que sorprender a tus clientes.

Quesos franceses Makro
¿Por qué comprar quesos franceses en Makro?

Roquefort, Camembert, Comté, Brie o Emmental son solo alguno de los quesos franceses más conocidos pero detrás de cada queso existe un productor, una región y un sabor que lo convierten en seña de identidad del país vecino además del ingrediente perfecto para maridar sabores.

Los gustos han cambiado, el queso no forma parte solo de una buena tabla de aperitivos, se ha convertido en un producto muy versátil en solitario o en combinación con otros ingredientes. ¡Encuentra en el sabor y en la textura de un buen queso francés la clave para diferenciar tus platos!

Denominación de origen

Principales denominaciones de origen de queso francés

En Makro seleccionamos las variedades de quesos más conocidas dentro de las principales denominaciones de origen de queso francés. Las diferentes presentaciones y formatos adaptados para hostelería garantizan la versatilidad del producto en cocina, un valor añadido a la calidad de la materia prima. Francia cuenta con la mayor cantidad de quesos con label de calidad de Europa. Entre estos, 46 tienen Denominación de Origen Controlada (AOC - Appellation d'Origine Contôlée) lo que determina su calidad y garantía de origen. Pregunta en tu tienda Makro por la variedad del surtido de quesos franceses disponibles y déjate asesorar por nuestros expertos.
Queso Roquefort

Roquefort

Un clásico de la gastronomía francesa, el queso Roquefort fue el primero en obtener una Denominación de Origen Controlada ‘AOC’ en 1925. Elaborado en la zona del sur de Francia a partir de leche cruda de oveja, su maduración o fermentación tiene lugar en cuevas naturales. De esta manera se obtiene el sabor y color característico del moho natural producido por el hongo penicillium roqueforti. La principal diferencia respecto al ‘bleu’ o queso azul, es por el tipo de leche. Este queso se degusta en salsas, con pasta, en quiches, pizzas o en una tabla de quesos.

Queso Camembert

Camembert

Cremoso, aterciopelado, con la típica corteza blanca de moho en el exterior, por dentro es blando con aromas a setas y hierbas silvestres. Según el grado de curación, adquiere un sabor más intenso. Originario de Normandía en el norte de Francia, se hace con leche cruda de vacas normandas. Perfecto para ensaladas, empanado y frito como aperitivo, como ingrediente en tartas, en mousses o a la plancha.

Se puede decir que el Camembert es el símbolo de Francia y no hay mesa donde falte este queso. Se puede consumir ‘affiné’ (afinado - entre 21 y 22 días tras su elaboración), la pasta es más firme y el sabor suave y ligero, o ‘à point’ (al punto - 30 a 35 días), cuando la pasta es blanda y el aroma pronunciado.

Queso Brie

Brie de Meaux

Uno de los reyes dentro de los quesos franceses y curiosamente, el más consumido en Italia. Es un queso de pasta blanda elaborado con leche cruda de vaca, presenta la típica corteza florida mohosa de color blanco perfectamente comestible. Tierno, suave, blando y cremoso su sabor es afrutado con aroma a avellana. El brie es un postre perfecto que marida muy bien con un buen vino tinto, blanco o incluso un cava.

Queso Comté

Comté

Este queso montañés forma parte de la familia de los Gruyère, es calórico y rico en materia grasa. Elaborado con leche cruda procedente exclusivamente de vacas de raza Montbéliarde o Simmental francesa, es un queso de pasta prensada cocida elaborado artesanalmente. La temporada para degustarlo es entre octubre a junio y según el período de maduración su pasta va del blanco marfil al amarillo paja.

El Comté de verano desarrolla aromas más afrutados y el de invierno tiene un bouquet a avellana. En tabla de quesos marida muy bien con un vino afrutado, se puede utilizar también fundido con pasta y gratinados aportando un aroma dulzón. Recuerda que en nuestra sección de vinos, contamos con sumillers en cada centro que pueden aconsejarte sobre el maridaje más adecuado o incluso elaborar una carta de vinos acorde. 

Queso Emmental

Emmental

El queso Emmental francés se elabora con leche cruda de vaca. De origen suizo, este queso se elabora en Francia desde mediados del s. XIX. Es uno de los quesos más ricos en calcio, aunque también tiene muchas calorías y proteínas, por lo que puede reemplazar a la carne, pescado o huevos en una dieta equilibrada.

El queso Emmental se diferencia del Gruyère entre otras cosas, por los característicos ‘ojos’ o agujeros en su pasta, que tienen que ser lisos y del tamaño entre una cereza o una nuez. La textura es suave, la corteza tiene un color dorado y el sabor es suave y muy afrutado con un toque a avellana. Se puede consumir acompañado de un buen vino blanco o en numerosas preparaciones culinarias, ensaladas, sandwich, soufflés, gratinados, fondues, pastas, entre otros.

Queso Gruyère

Gruyère

El origen de este queso proviene de Suiza aunque se elabora en Francia desde el siglo XVIII. Es un queso de pasta cocida prensada de leche cruda de vaca y al igual que el Emmental es calórico, rico en proteínas y calcio. El queso Gruyère francés tiene aromas afrutados y florales, con una textura tierna tiene algunos ‘ojos’ o agujeros del tamaño de un guisante a una cereza en su interior. No falta en una buena tabla de quesos y además se integra perfectamente en muchos platos cocinados, como pastas, gratinados, pizzas, sopas, ensaladas.

Queso Morbier

Morbier

El queso Morbier se elabora con leche cruda de vaca y se distingue por una franja grisácea que lo divide por el medio. La corteza es lisa, ligeramente anaranjada y la pasta blanda de color amarillo claro o marfil. Originario de la zona del Jura su aroma es afrutado con matices lácteos, de caramelo, vainilla. Se degusta en tabla de quesos, acompañado de vino blanco o tinto, aunque también queda ideal en ensaladas, tartas saladas o para gratinados.

Queso Saint-Mont des Alpes

Saint-Mont des Alpes

Elaborado en pleno corazón de la región de Savoya, el Saint-Mont des Alpes es un queso de pasta prensada cocida elaborado con leche cruda de vaca. Se reconoce por el friso floral.

Queso Bleu D´Auvergne

Bleu D´Auvergne

El Bleu d’Auvergne es un queso azul de la zona del macizo central de Francia. Esta región es una de las que cuenta con mayor número de quesos con D.O.P, Denominación de Origen Protegida, de todo el país. Este queso se produce con leche cruda de vaca, tiene forma de cilindro aplastado, es untuoso y en boca tiene un sabor firme pero equilibrado, con ligeros toques a champiñón. En salsa sirve para acompañar carnes, en cubitos se degusta en una ensalada de endivias o fundido en platos salados aporta su sabor con carácter.

Cantal

Cantal

Otro rey de los quesos y uno de los más antiguos, procede de la misma región que el Bleu d’Auvergne. El Cantal poco curado es dulzón con aromas suaves a avellanas y vainilla, con un grado de curación más duradero su sabor se refuerza. Se hace con leche cruda de vaca o pasteurizada, es un queso de pasta prensada granulada que acompaña muy bien con fruta o frutos secos y se utiliza también en quiches, soufflés, gratinados o ensaladas.

El queso Cantal AOP Joven tiene una corteza fina y lisa de color gris claro, con un sabor lácteo y suave. Si optas por un Cantal DOP Entre-Deux madurado entre 3 a 6 meses, su corteza es más oscura, la pasta más grasa y el gusto con afrutado más pronunciado.

Queso Tommette

Tommette

La Tommette es un queso cilíndrico de pasta prensada sin cocer, elaborado con leche cruda de oveja. Típico de la zona del Pirineo atlántico es reconocible por su corteza estriada y sabor peculiar. Su pasta es blanda, suave y afrutada, acompañado de vino tinto afrutado o vino blanco dulce, se degusta en tapas, ensaladas o acompañando un buen jamón curado.

Queso Neufchâtel

Neufchâtel

El queso Neufchâtel es el más antiguo de Normandía, al norte de Francia. De pasta blanda y corteza mohosa se elabora con leche cruda de vaca normanda. Se reconoce por su forma de corazón, aunque también lo encuentras con forma rectangular o cilíndrica. Es cremoso con gusto lácteo y aromas a champiñón, más pronunciados según la curación del queso. Marida muy bien con vino tinto y ocupa un lugar perfecto en cualquier tabla de quesos.

Queso Livarot

Livarot

Un queso normando de leche de vaca, fuerte sabor especiado y corteza de color anaranjada, muy apreciado por los paladares más gourmets. Su producción se limita al Pays d'Auge en el norte de Francia y la mejor temporada para degustar es desde octubre a abril. La pasta es fina y elástica, el aroma es fuerte pero en boca es más suave. Tiene una característica forma cilíndrica, rodeada por tiras de junco que forman 5 espirales alrededor. Se utiliza principalmente para elaborar una tabla de quesos, pero acompaña perfectamente platos salados como quiches, gratinados, ensaladas o pasta.

Queso Bûche de Chèvre

Bûche de Chèvre

Este queso de cabra en forma de rulo es uno de los más tradicionales. Los quesos de cabra franceses se producen en muchas regiones de Francia y son un clásico en cualquier menú. Elaborados con leche de cabra, encontramos diferentes sabores según la maduración. La Bûche de Chèvre es un queso fresco, poco graso y sabor con personalidad que sirve para variadas preparaciones frías o calientes: ensaladas, quiches, cakes salados, a la plancha su sabor se matiza y da personalidad al plato.

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